jueves, 26 de febrero de 2009

Balalaika





La balalaika (en ruso: балалa´йка) es un instrumento musical ruso de cuerda de la familia del laúd. Tiene un cuerpo triangular, casi plano, con una pequeña boca de resonancia cerca del vértice superior de la tapa, un mástil largo y estrecho y tres cuerdas de metal o tripa que suelen pulsarse con los dedos (algunas veces se utiliza un plectro de piel para las cuerdas metálicas).

Se construye en seis tamaños, desde el piccolo al contrabajo, y se desarrolló en el siglo XVIII a partir de la parecida domra o dombra del Asia central y Siberia. Dos de las cuerdas de la balalaica se afinan al unísono y la tercera a una distancia de cuarta; por ejemplo, la balalaica más importante, la soprano o prima, se afina en: EEA (Mi4, Mi4 y La4).

Tamaños

Piccolo Afinación: EEA (Mi, Mi, La)
Primero

Segundo
Contralto Afinación: AAD (La, La, Re)

Bajo
Contrabajo Afinación: EAD (Mi, La, Re)



Historia [editar]Los trastes en balalaicas anteriores fueron hechos de tripa animal y atados al cuello de modo que pudieran ser ajustadas por el músico a voluntad.

Teorías sobre el origen de la balalaica:

1- Una creencia popular es que los tres lados y secuencias de la balalaica representan la Santa Trinidad. Históricamente en Rusia tocar la balalaica ha estado prohibido en varias ocasiones, debido a su uso por los skomorokhi (bufones), que resultaban altamente irritantes para la iglesia y el Estado. Los instrumentos musicales no se permiten en la liturgia ortodoxa rusa.

2- Una razón más probable de la forma triangular la da el escritor e historiador Nikolai Gogol en su novela inacabada “Almas muertas”. El autor indica que la balalaica fue creada por campesinos a partir de una calabaza. Si se cuartea una calabaza, ésta adopta una forma de balalaica.

3- Con anterioridad al Zar Pedro el Grande, los instrumentos no estaban permitidos en Rusia. Cuando Pedro los permitió, sólo los constructores de barcos sabían trabajar con madera. La forma de la balalaica se asemeja en parte a la proa de un barco, si se sostiene horizontalmente.

A finales del siglo XIX, un noble ruso, Vassily Vassilievich Andreyev, emprendió un proyecto para estandardizar la balalaica para su uso en la orquesta. Andreyev, y el fabricante Nalimov de muebles, desarrollaron los tamaños múltiples de la balalaika que hoy existen. Adaptó muchas canciones y melodías populares rusas tradicionales para orquesta, y también compuso numerosas obras de cosecha propia.

Andreyev también recuperó otros 2 instrumentos rusos perdidos hace mucho tiempo:

El domra
El gusli

Ver otros instrumentos del folklore ruso AQUÍ