miércoles, 1 de julio de 2009

....Otro chiste de musikitos





Tal vez alguno de vosotros hayais oído hablar del "efecto Mozart", expresión que se refiere al poder transformador de la música de Mozart y sus efectos en la salud, educación y bienestar, especialmente de los niños. Recientemente los especialistas hicieron nuevas investigaciones, he aquí los resultados:

"Efecto Paganini" : el niño habla muy rápido y con palabras extravagantes, pero nunca dice nada importante.
"Efecto Bruckner" : el niño habla muy lento, se repite con frecuencia y adquiere reputación de profundidad.
"Efecto Wagner" : el niño se torna megalómano y adicto a la mitología germánica. Habla con frases larguísimas que finalmente terminarían haciendo dormir a los oyentes si no fuera por los gritos que da de vez en cuando.
"Efecto Beethoven" : el niño padece de ataques de ira repentina, depresión y se hace el sordo cuando le hablan.
"Efecto Mahler" : el niño grita sin parar a todo pulmón durante varias horas diciendo que se va a morir.
"Efecto Schoenberg" : el niño nunca repite una palabra antes de usar todas las otras de su vocabulario. A veces habla al revés y con el tiempo la gente le deja de poner atención. El niño opina que esto se debe a la incapacidad de la gente de entenderlo.
"Efecto Boulez" : el niño balbucea bobadas todo el tiempo. Después de un tiempo a la gente ya no le parece gracioso, sin embargo poco importa pues sus amiguitos creen que es un genio.
"Efecto Ives" : el niño desarrolla una habilidad fenomenal para mantener varias conversaciones al mismo tiempo sin decir nada importante en ninguna.
"Efecto Philipp Glass" : el niño acostumbra decir lo mismo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez... con mínimas diferencias que nadie nota.
"Efecto Stravinsky" : el niño tiene una tendencia pronunciada a explosiones de temperamento salvaje, estridente y blasfemo que frecuentemente causan escándalos en el jardín infantil.
"Efecto Stockhausen" : el niño aprecia en cada ataque terrorista una obra de arte.
"Efecto Brahms" : el niño habla con una gramática y un vocabulario maravilloso... siempre que sus frases contengan múltiplos de 3 (3, 6, 9 palabras, etc.)... Sin embargo, sus frases de 4 u 8
palabras resultan bobas y poco inspiradas.
"Efecto Pärt" : el niño dice tres o cuatro palabras y sume en una depresión profunda a todos los que lo oyen.
Y claro, el "Efecto John Cage" : el niño no habla. De cada 10 profesores 5 creen que es un genio y los otros 5 que es un retrasado mental.

XD